"1. Escritos normales plenamente ordenados en lenguaje y estilo y en la disposición del curso del pensamiento. Sólo el contenido es anormal: los enfermos informan sobre las vivencias espantosas que les hacen experimentar, explican éstas, exponen sus ideas delirantes. Esos escritos, a pesar de los intensos afectos, son reflexivos y están escritos con dominio. Otros son descripciones hechas por enfermos observadores después de la curación de la psicosis. A este grupo pertenecen autodescripciones valiosas.
"2. El segundo grupo de escritos procede de personalidades morbosas desarrolladas (querulantes entre otras) que desarrollan sus ideas deliroides en un estilo natural y en curso de pensamiento del todo articulado, con forma para nosotros siempre comprensible, pero desmesurada, fantástica, no dominada y contradictoria. Sin dar una autodescripción cualquiera de experiencias morbosas -pues esas personalidades no las han tenido-, dirigen sus ataques contra manicomios, autoridades, médicos, desarrollan ideas como inventores, aventureros, se hacen pasar por viajeros universales. A este tipo pertenece la mayoría de los escritos impresos de enfermos.
"3. Más raros son ya los escritos que son una manera de expresión diversamente enrevesada, en estilo ampuloso y pretencioso, pero por lo general comprensible; no informan de experiencias, persecuciones u otros hechos personales, sino que exponen teorías; son su contenido un nuevo sistema del mundo, una nueva religión, una nueva interpretación de la Biblia, problemas mundiales. Muestran su procedencia -de enfermos con un proceso esquizofrénico- en la forma y el contenido. A menudo aparece también en la exposición el delirio de grandezas del autor (como Mesías, inventores) [Nota al pie: "Ejemplo: Swedenborg"].
"4. Desde este tipo se desarrollan en transiciones productos literarios confusos. La ordenación desaparece, la conexión de las ideas se descompone, formaciones mentales enrevesadas e incomprensibles se suceden unas a otras. Finalmente se vuelve todo incomprensible; signos gráficos a la manera de jeroglíficos, meras sílabas, ornamentos, muchos colores caracterizan lo exterior.
"5. Finalmente hay obras poéticas de psicóticos manifiestos. Gaupp ha publicado el caso de un paranoico que expuso su propio destino en un drama sobre el rey Luis de Baviera, mentalmente enfermo, pues su obra era una autoliberación -en el establecimiento cerrado-, lo único que tenía valor para él, en cuyo tema volvió a hallar su propia esencia en grandes correlaciones. K. Schneider publicó versos de un joven esquizofrénico en donde expresa la espantosa alteración de su propia esencia y del mundo. Un ejemplo grandioso y conmovedor son las poesías últimas de Hölderlin".
Karl Jaspers. Psicopatología general. Traducción de la quinta edición alemana por el Dr. Roberto O. Saubidet del Hospital Nacional de Alienados, Buenos Aires, y Diego A. Santillán. Cuarta edición, reimpresión. Buenos Aires: Beta, 1973. (pp. 342-344)

