viernes, 12 de diciembre de 2008

FRAGMENTO XXVII: LOS MÉDICOS NAZIS

De Martin Amis, sobre la lógica perversa del nazismo en Koba el Temible (Barcelona: Anagrama, 2002, pp. 98-99; traducido por Antonio-Prometeo Moya):
¿Hay alguna diferencia moral entre el médico nazi (bata blanca, botas negras, bolas de Zyklon B) y el interrogador salpicado de sangre del campo de castigo de Orotukán? Los médicos nazis no sólo participaban en experimentos y "selecciones". Inspeccionaban todas las etapas del proceso ejecutor. En realidad, el sueño nazi era en el fondo un sueño biomédico. He aquí un pasaje del clásico de Robert Jay Lifton, The Nazi Doctors:

'[La doctora Ella Lingens-Reiner], señalando las lejanas chimeneas, preguntó a un médico nazi, Fritz Klein: "¿No contradice aquello su juramento de médico?" La respuesta fue: "Soy médico y, naturalmente, quiero que la vida continúe. Y, por respeto a la vida humana, extraería un apéndice gangrenoso de un cuerpo enfermo. El judío es el apéndice gangrenoso del cuerpo de la humanidad".'

VUELVE YORICK, EL BUFÓN DE DINAMARCA

Así que volvimos. La fachada recién pintada y algunos lindos gadgets en la columna de la derecha.

Así se veía la fachada anterior, sólo para alimentar la nostalgia de la algo así como media docena de abnegados y distinguidos visitantes de esta página (según las estadísticas de StatCounter):